| Autor | Humberto Lagos Schuffeneger |
|---|---|
| Colección | Piso Diez |
| Tamaño | 14×21 cm |
| Páginas | 110 |
| ISBN | 978-956-317-866-1 |
| Año Publicación | 2025 |
$15.000
Es a este destrozado contexto porto-saavedrino al que retorna la joven mapuche doña Rosa Painecur Ancao desde Concepción, en el mes de junio, después del dramático desastre telúrico, para visitar a su familia y preguntar por la salud de su amado hijo Luis Quimén Painecur de cinco años. Sólo tuvo respuestas evasivas de su padre Juan José Painecur Paineo, abuelo del niño, que había quedado a su cuidado por la ausencia de ella, la madre, que meses antes había viajado, por razones laborales, hasta la ciudad de Concepción; él le informó de la desaparición y muerte de su pequeño hijo, como consecuencia de haber sido “arrastrado por una ola marina del maremoto”, el día domingo 22 de mayo de ese año 1960. Pero otra persona del entorno familiar, informó a la joven madre que, al parecer, a “Luchito” lo habían muerto en una especie de sacrificio ceremonial mapuche realizado en el Cerro La Mesa al sur de Puerto Saavedra esa misma noche, lanzándolo al mar para calmar las furias guerreras de las violentas Sierpes–Espíritus: Tren-Tren Vilú y Kai-Kai Vilú —entes “reales” vigentes en los ambientes mitológicos de las milenarias tradiciones de los mapuches lafquenches, y cuyos combates “habían provocado” los terremotos y maremotos destructores—, que “amenazaban” con la destrucción de todo el Mapu (la tierra), y las muertes de sus habitantes pueblerinos y campesinos, mapuches y huincas, en esos míticos combates que generaban.